Detención arbitraria y tortura de Felipe Hernández Yuena

Este Centro recibió denuncia por la detención arbitraria y tortura del señor Felipe Hernández Yuena, (en adelante Felipe), acusado por los delitos de sedición, motín y los que resulten, cargos impuestos al vincularlo como participe de procesos sociales que pugnan por la defensa de derechos de los campesinos. En el mismo acto se realizó la detención del menor (de 6 años de edad) Pavel Santiago Hernández Hernández, (en adelante Pavel) perpetrada de manera directa por elementos de la Policía Ministerial (antes Agencia Estatal de Investigaciones) y funcionarios del Ministerio de Justicia del Estado.

De acuerdo con el testimonio del Sr. Felipe, a las 12:00 de la mañana del pasado 5 de febrero de 2008 fueron detenidos junto con su hijo Pavel, por 4 integrantes de la Policía Ministerial, al momento que bajaban del transporte público en la cabecera municipal de Venustiano Carranza. No les mostraron orden de aprehensión, ni le permitieron dejar en resguardo a su hijo con su esposa o conocidos.

Antes de trasladarlos a las instalaciones del Ministerio de Justicia, los detenidos fueron llevados a dos lugares distintos que refieren como instalaciones policíacas, sin poder identificar con certeza su ubicación. Al llegar al Ministerio de Justicia empezó el interrogatorio sobre su actuar político y con la intención de vincularlo con el Ejercito Popular Revolucionario (EPR), el Sr. Felipe refiere: “a cada pregunta un golpe en la nuca con la palma de la mano cachetas y en el estomago y como yo les contestaba que no sabia nada de lo que me estaban preguntado, los golpes eran mas duros y mas seguidos, esto duro cerca de una hora y media”

El testimonio del sr. Felipe refiere que a los golpes siguieron otros actos de tortura colocándole una bolsa de plástico en la cabeza, golpes en el abdomen y órax, asfixia al taparle la nariz y la boca y amenazas constantes de traer a su esposa e hijo para que entonces, sí hablara. Todo ello acompañado de preguntas reiteradas tratando de asociarle vínculos con el Ejercito Popular Revolucionario (EPR) y sobre los líderes en Venustiano Carranza de la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ).

Amenazas de muerte y golpes propinados por distintas personas que entraban a la sala caracterizaron el interrogatorio. Aproximadamente a las 6 de la tarde un médico lo reviso desde su escritorio y a pesar de que Felipe le comento sobre la tortura que había sufrido, el médico no hizo caso y dio por hecho que no tenía nada.